¿ Donde Estara la Diosa que Me cubra con sus Alas?
¿ Vendras abrazarme cuando mis ojos lloren? o ¿te quedaras en mi mente por siempre?
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lunes, 6 de febrero de 2012

no rompas el hechizo...

Sia- Lullaby


Recuerdos esas tardes de Texas...el invierno frio, la nieve hasta las rodillas y el sol ya extinto por la caida de la cercania de la noche...Evangeline tiraba de mi hacia aquel bar mala muerte donde habia conocido a un tal Salem...Llenito de piercing y alguna que otra cicatriz...
se ponian a interprear canciones de otros grupos...
El tocaba la gitarra con sauvidad mientras ella se sentaba al piano y acariciaba las teclas...
Me gustaba ese chico para ella, la hacia sacar lo mejor de si...
Siempre me acordare de sus ojos uno de cada color mirandome...y de como se me erizaba la piel cuando decia en el estribillo no romas el hechizo...
Quizas lo decia con mas sentios de lo que la cancion pudiera trasmitir y era algo que solo ella y yo sabiamos...
Otro secreto mas que compartiamos...

Su pelo rubio y lacio se deslizaba por sus hombros mientras ella cerraba los ojos y seguia tocando de forma mas pasional apretando cada una de las teclas de aquel estropeado piano, mientras que Salem no cesaba con sus dedos en rasgear las cuerdas y la voz de Evangeline hacia que alquel bar de mala muerte, chicles bajo las mesas y cristales rotas guardase silencio solo para escucharla a ella...

Parecia vivir cuando ese chico la miraba...como si no fuese vampiro. Como si solo fuera una chica mas de este inmenso mundo enamorada...pero ella y yo sabiamos que ese hechizo se iba a romper...Que el jamas la iba a perdonar...pero como ella decia no rompas el hechizo es pronto todabia...

Mi preciosa Vampiro desde que te has ido el mundo a dejado de sonreir un poco...y mis recuerdos ahora me dan mas penas que alegrias...porque nadie va llenar tu ausencia...Nadie...Pero quizas deberia alegrarme de haberte conocido y dejar de lamentarme por tu ausencia...
Pero aun es pronto y mi corazon aun quiere llorarte un poco mas...

La Dulce Pesadilla Con La Que Todos Desean Soñar...Invademe esta noche una vez más...

jueves, 25 de agosto de 2011

Historias del pasado...

Gatito Gatito Gatito...

Ultima-mente no dejo de acordarme de ella...¿Quizás me siento culpable por estacarla?...parece como si siguiera conmigo...su aroma...su presencia...tu ausencia me va a volver loco...


-Era la una de la madrugada, William caminaba junto a Evangeline, ambos hacían una pareja de lo mas peculiar, una niña de 11 años  y un niño de unos 13, juntos por las peores calles de Columbus ( Texas ) sus manos se entrelazaban, las de William temblaban ligeramente, pero Evangeline caminaba mirando el frente sin un ápice de miedo o nerviosismo en su precioso rostro inmaculo de cicatriz alguna.

-Tu que date aquí-dijo la niña mientras arropaba a William con el abrigo abrochando le hasta el ultimo boton y lo conducía hacia la entrada de un hospital de urgencias.
El pequeño asintio- Ten cuidado Evangeline..
-le dedico una sonrisa donde dejo ver sus perfilados colmillos blancos como la leche- No temas por mi niño Doneville-
Antes de que William pudiera parpadear la vampiro se había sumido a la niebla de la noche desapareciendo sin dejar ningun tipo de rastro. Suspiro largamente adentrando se en el hospital, esperando que ella volviera a recogerle, como si de un niño abandonado se tratase, y esperase el regreso de su madre.

-Como siempre en aquel horrible bar de mala muerte de suelo pegajoso cristales rotos y mesas atestadas de chicles, se encontraba él, un chico de cabello cobrizo ojos grises y la cara llena de Piercings, tenia una mirada seria mientras que rasgue aba las cuerdas de su guitarra española, cantaba suave, no tenia mala voz, pero era algo que en aquel bar, el no sabia sacar provecho.
Evangeline lo contemplaba con verdadera admiración en el rostro, aquel chico le parecía perfecto.

De vez en cuando alzaba la vista hacia el publico y siempre se topaba con la mirada de la vampiro, algo en ella la encitaba a mirarla.

Noche tras noche, durante 17 noche fue a verlo sin decirle tan  siquiera una palabra, solo iba para que el supiera que ella, estaba allí, y estaba allí por el.

-¿Así que...se hace llamar Salem?- Susurraba a Evangeline al camarero mientras que le acariciaba el pecho y le miraba con extrema picardia-
s-si-si-titubeo el hombre sin dejar de mirarla- Viene aquí a tocar todas las noches, no descansa ninguna.
-Bien-Dijo la vampiro dejando un billete pequeño sobre la mano del camarero- Vendré mañana.

Aun con todo el ruido de la sala, el camarero pudo escuchar el tintineo de la pareja de cascabeles que Evangeline llevaba al cuello.

miércoles, 15 de junio de 2011

Buenas noches...

Recuerdo que vino a mi...su cabello rubio, brillaba como el sol. ¿irónico no? Ya que esta buena amiga mía es una una vampiro.
Me miraba con sus ojos teñidos de sangre, una sangre fuerte y llena de ardor.
La acariciaba con anhelo, todo mi cuerpo me invitaba a seguir acariciándola. 

No la amaba. 
Era su hechizo. 
Ese olor que desprendía su ser.

Un olor que solo ella desprendía, era único.
La hacia única.

-Hola William- Decía ella mientras me mesaba el pelo con sus finas manos. 
Era una chica culta ademas de hermosa, que rara vez usaba diminutivos para los nombre, siempre intentaba decirlos enteros por largos o difíciles de pronunciar que estos fueran.
-Hola Evangeline- Respondía yo con la misma cortesía que ella me ofrecía, diciendo su largo nombre entero.

Me miraba con mimo y se tumbaba en mi cama, me invitaba a tumbarme y me acariciaba el cabello apoyando su cabeza en mi pecho, escuchando el latir de mi corazón.
Yo no decía nada y ella tampoco.
De vez en cuando notaba como sus dedos se deslizaban por mi pecho y me acariciaban con la misma suavidad que lo aria una madre.

Mi relatante de la niebla, se llamaba así misma veneno, pero creo que soy una de las pocas personas que la ve como realmente es.

Me miraba durante horas, me acariciaba el rostro y en ocasiones me cepillaba mi corta melena, desaciendose de los pelillos de puntas abiertas.

Sin venir a cuento, por que esto solo me parecia una de sus multiples visitas nocturas, me puso entre mis manos una estaca- Clavamela William- me pedía mientras me acariciaba para que no soltase el pezado de madera tallado.
-No puedo- le mentía. Yo sabia que si era capaz.
-Si puedes William, y vengo a ti por ello, quiero dormir quiero olvidarme de todos- Me miraba con sus profundos ojos, esta vez no eran rojos, sino como cuando era humana, uno violeta y otro verde, ambos brillantes, inundados en lagrimas que por orgullo no se permitía derramar.
suspire largo y tendido, esta vez era yo quien la acariciaba. Sabia muy bien como tenia que hacerlo. No era matarla me convencía. Solo era dejarla dormir.
Con delicadeza le desabroche la ropa y le puse un blanco camisón de seda finísimo, dejaba bien a la vista sus encantos para mi deleite. Camine por las oscuras calles de columbus aferrado a su mano, hasta que llegamos a un viejo mausoleo abandonado. No estaba bendecido, era una cripta de vampiros, yo lo sabia y ella también. No hubo dudas de aquel lugar seria el perfecto.
Con la ayuda de su fuerza dejamos caer la piedra de mármol que residía sobre la tumba del suelo.
La mira y la agarra de la cintura ayudándola a tumbarse.
El fondo del ataúd eran de terciopelo, del color oscuro del vino. parecía cómodo, o por lo menos suave al tacto si lo era.
Seguía aferrando en mis manos la estaca.
La mire.
Los rayos de luna se filtraban por entre las rendijas del viejo mausoleo, la iluminaban el rostro. Me parecía perfecta...
Su piel, sus pecas que ella siempre intentaba disimular con maquillaje pero nunca lograba taparlas todas.
Me subí sobre ella, aferrándola de las muñecas, su pequeño cuerpo quedaba debajo del mio.
La miraba en silencio.
Me devolvía la mirada con su ojo de cada color, que tanto me gustaba.
Me tumbe sobre ella, ahora era yo el que quería escuchar el latido de su corazón.
-William-me llamo- ¿Que estas haciendo William?
-Le acaricie el pelo- Nada Evangeline...es solo que e pensado que podria dormir contigo...asi no estarías sola...
-Vi como solo sonreía para mi, le acaricie el rostro con ternura,, notaba como su piel empezaba enfriarse bajo de mi-
-Eso no puede ser pequeño mio- Decía ella mientras me abrazaba de forma cálida y pasaba los dedos por mi espalda como si yo fuera un piano. Reconocía la melodía que pretendía tocar en mi espalda, había memorizado el lugar y la posición de los dedos cuando ella tocaba esa melodía., una melodía solo para mi...
-Yo también quiero dormir eternamente....que es lo que vas hacer tu...
-No dijo nada, solo me beso la frente con mimo y cerro los ojos. 
Mientras me tenia abrazado tenia la tentación de dormirme, pero por alguna extraña razón, no conseguía conciliar el sueño en un ataúd, por mi aterciopelado que fuera.
Ella volvió a coger mis manos y aferró fuerte la estaca entre mis dedos- Algún dia William- Dijo despegando sus labios- Tu también dormirás eternamente. Pero ese día no es hoy mi niño-
-La mire fijamente, yo sabia que solo venia a mi por el cierto parecido que tenia para con su difunto hermano, no era que gozase de mi compañía o de mis méritos, solo era eso, el mismo tono de pelo, la misma estatura...la misma “niñez” en el rostro, lo que siempre la mantenía turbia eran mis ojos castaños, que no eran verdes como esmeraldas, se podía decir que era lo único que odiaba de mi.

La besa la frente y despacio y sin ningún tipo de prisa, penetre suavemente su pecho con la afilada estaca.
No me costo hundirla, la ropa cedió fácil y su carne no opuso resistencia, como si quisiera que hundiera ese trozo de madera en ella. Mire sus labios tomar aliento por ultima vez, notaba bajo mi cuerpo como el suyo se tensaba. No parecía doloroso, mas bien parecía sobrecogedor y en pocos segundos llego la calma...
La llamada calma tras al muerte. 
Cerros sus ojos lentamente, dandome las gracias con su ultima mirada.
Acariciaba su rostro y por alguna razón no podía dejar de llorar, quería tirar de la estaca y despertarla, pero no lo hice, la prometí que la dejaría dormir hasta que ella estuviese satisfecha.
La besa la frente una vez mas y la contemple mientras tiraba de la losa de mármol para tapiarla. Sin 
su ayuda tarde bastante, y no podía dejar de fijar mi mirada en ella, tendida en el ataúd con su pelo derramado por el terciopelo. La cogí y la mano y se la bese.
Era un beso de despedida pues se, que cuando sus heridas hayan sanado y ella despierte yo ya no estaré en este mundo, porque yo mi quería vampiro.
Yo sigo siendo un humano.
Huí rápido a casa y me escondí bajo las sabanas que aun conservaban su aroma.
Dormí profundamente, como solía hacer en sus brazos, aunque esa cálida sensación ya nunca mas volvería.

jueves, 17 de marzo de 2011

Hoy Dormire para Siempre...

Los pecados se acumulan en el alma...

Cada vez cuesta mas arrastrarlos...

una vida llena de placeres...lujos..,arrebatos de pasión...

se puede tornar a sangre a odio... en solo un momento...

todo por amor...

El amor no esta echo para mi...

Mi cuerpo lo repele...

Mi alma lo odia....

pero mi corazón lo anhela....

Maldito cachorro...Vas ser la espina que siempre lleve...

El no verte...puede doler mas que el justiciero sol...

Aunque ame a otros...tu siempre vas ser el primero....el primero...con el que puedo decir...

hice el amor..

y es que no puedo evitar que eres el único que me arrastra a la paz...que me saca de mi ceguera...y eso me hace sentirme débil...vulnerable...
a si que y para no hacerte mas daño...debes estar con Ella. La Que te ama con honestidad. La que no te hace mal.
 
 Y, Esta noche, esta noche mi pequeño cachorro, esta sádica vampira Dormirá para Siempre...

sábado, 5 de marzo de 2011